freelance y emprendedores: ¿cuál es usted?

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¿Freelance, o emprendedor?

¿Es usted un freelance, o un empredendedor? ¿Podría asegurarlo?


Un trabajador freelance es alguien a quien se le paga por su trabajo. Cobra por hora o quizás por proyecto. Los freelance escriben, diseñan, consultan, asesoran, hacen impuestos y cuelgan papel tapiz. Trabajar por cuenta propia es la forma más sencilla de iniciar un nuevo negocio.

Los emprendedores usan dinero (preferiblemente, el de otra persona) para construir un negocio más grande que ellos. Los emprendedores ganan dinero cuando duermen. Los emprendedores se enfocan en el crecimiento y en escalar los sistemas que construyen. Mientras más, mejor.

El objetivo de un autónomo es tener un trabajo estable sin jefe, hacer un gran trabajo, aumentar gradualmente la demanda para que el salario por hora suba y la calidad de los trabajos también.

El objetivo del emprendedor es venderse por una gran cantidad de dinero o construir una máquina de ganancias a largo plazo que sea constante, estable y no particularmente riesgosa de ejecutar. El emprendedor construye una organización que genera cambios.

La trampa es simple: en ocasiones, los freelance sienten envidia de los empresarios y comienzan a contratar a otros freelance para que trabajen para ellos. Esto no escala. Gestionar trabajadores freelance es diferente a ser uno. Administrar freelance y guardar los mejores proyectos para usted le mete en problemas. El flujo de caja le mete en problemas. Los inversores no querrán invertir en usted si no puede venderse si es un freelance de corazón.

Si es un emprendedor, es imposible tener éxito usando su propio trabajo para llenar los vacíos. Eso es porque su trabajo es finito. No escala. Si es un trabajo que solo usted puede hacer, no está construyendo un sistema, simplemente se está contratando a sí mismo (y probablemente tampoco pague lo suficiente).

Este problema ha existido por un tiempo, y es tentador pensar que un mayor esfuerzo puede permitirnos resolverlo, que podemos ser ambos. Las nuevas herramientas brindan a los freelance más influencia que nunca, y nuestra cultura continúa impulsándonos a crecer ahora mismo.

La cuestión es que más esfuerzo no puede resolver este dilema por usted. Tarde o temprano, más esfuerzo no aumenta. Por ejemplo: Juan no maneja el Uber que lo recoge a usted, María no hace ningún código y Jacqueline no puede trabajar con cada inversión, todos los días.

 

La solución es sorprendentemente sencilla.

Si usted es freelance, sea autónomo. Descubra cómo hacer el mejor trabajo en su campo, el mejor trabajo para los clientes adecuados. No se preocupe por rechazar el trabajo y no se preocupe por el tiempo de inactividad ocasional. Usted es un trabajador freelance y necesitas centrarte en su reputación y en el flujo de negocios. Encuentre apalancamiento en forma de asistentes y subcontrate los productos básicos si puede, pero su trabajo siempre será su trabajo.

Los freelance se adelantan aumentando la demanda, cobrando más (y valiendo la pena). Avanzan estando más conectados, más inteligentes y más efectivos.

Si es un emprendedor, no se contrate a sí mismo. Construya un negocio que funcione, que prospere con o sin usted. Puede que no sea bueno para su ego, pero será bueno para su cuenta bancaria.

Es posible cambiar de sombrero, tener proyectos paralelos, tener dos “trabajos”. Pero no podemos usar ambos sombreros al mismo tiempo, no podemos trabajar como freelance en nuestro camino hacia el éxito empresarial.